Que suerte, mi pequeño quiere aprender a tejer. Yo aprendí en el colegio y ahora mi madre me ha vuelto a enseñar. LA prectica lelva a la perfección, pero la semilla, se pone con amor y de ahí nunca desaparece.

Que suerte, mi pequeño quiere aprender a tejer. Yo aprendí en el colegio y ahora mi madre me ha vuelto a enseñar. LA prectica lelva a la perfección, pero la semilla, se pone con amor y de ahí nunca desaparece.
