Autor: Asociacion Focazul

  • Animales y plantas en peligro de extinción

    Animales y plantas en peligro de extinción
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    Se calcula que existen unos 30 millones de especies animales y vegetales distintas en el mundo. De todas ellas, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) cifra en 1.000 las que se encuentran en peligro de extinción y en 17.000 las amenazadas. Para el 2020 la diversidad de especies se puede haber reducido en un 33%.

    Animales y plantas están amenazados por la alteración de los espacios naturales, que se emplean para construir viviendas, carreteras, etc. La caza deportiva o comercial y el tráfico ilegal de especies son causas que también hacen peligrar a la fauna y a la flora. Muchas de nuestras mascotas o plantas son fruto de este comercio que, según el Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF), produce más de 300 mil euros anuales de beneficio.

    WWF asegura que este negocio ilegal es una de las causas principales de pérdida de biodiversidad en el Planeta. Además, afirma que en la actualidad, unas 700 especies se encuentran en peligro de captura, con un objetivo comercial, en sus medios naturales. Un estudio realizado junto a Traffic, organización que se encarga del seguimiento del comercio internacional de especies, pone de manifiesto el peso de la Unión Europea en este negocio.

    La UE es el primer importador mundial de pieles de reptil, de loros cacatúas y animales similares, de boas y pitones y el segundo importador de primates, después de EEUU, y de felinos. Además, es el primer importador y exportador de especies de plantas.

    Dentro de este contexto, España ocupa un lugar estratégico. Por un lado, acoge una fauna muy rica. Osos pardos, rebecos, urogallos, linces, águilas imperiales, galápagos, etc. se convierten en víctimas atractivas para cazar, disecar o vender. Por otro lado, la situación geográfica del país propicia que se utilice como enlace para hacer llegar animales protegidos, procedentes sobre todo de Iberoamérica, África ecuatorial y del sudeste asiático, a otros lugares de Europa y EEUU.

    Los tigres siberianos podrían desaparecer en los próximos 30 años

    Según el WWF, en España se desarrolla más del 30% del comercio ilegal de animales y plantas protegidos en el mundo y según datos del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, se calcula que en los hogares españoles existen cerca de 60.000 reptiles y más de 100.000 aves exóticas.

    El SEPRONA, Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil intervino, durante 2001 en Madrid, 39 mamíferos, 65 reptiles, 96 aves y 133 partes y derivados (piezas de marfil, caparazones de tortuga y caracolas). En 2002, fueron once aves, seis reptiles y quince derivados. Además, se encontraron siete monos “Tapoin”, uno de ellos muerto, en el fondo de una caja de perro. Según el SEPRONA, el setenta por ciento de los animales con los que se trafica muere durante el viaje. Cerca de 1.700 agentes de este servicio tratan de frenar este delito haciendo cumplir la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Este convenio, firmado en Washington, entró en vigor en julio de 1975 y lo han suscrito más de 145 países. En enero de 1986 el convenio se firmó en España. A partir de entonces, para poseer un ejemplar de una especie amenazada es necesario tener un certificado que acredite que proviene de cría en cautividad. Pero, según WWF, falsificar ese papel no es muy complicado.

    Existen muchas especies en peligro de extinción como caimanes, leopardos, nutrias, ranas, etc. De entre todas ellas, el tráfico de animales ha incidido de forma especialmente notable sobre algunas.

    Los elefantes son una especie gravemente afectada por la extinción
    El rinoceronte es el animal más afectado, habiéndose reducido su población en un 85 por ciento en los últimos veinte años, según datos del WWF. En la actualidad quedan poco más de 10.000. Aunque durante muchos siglos los chinos han transformado los cuernos de rinoceronte en elementos decorativos, es a partir de los años setenta cuando aumenta la demanda de este material debido a las propiedades medicinales y afrodisíacas que le atribuyen en Asia. Las empuñaduras de las tradicionales dagas que los turistas compran en Yemen también están fabricadas con cuernos de rinocerontes. Este país importó más de 22.000 kilos de cuernos en sólo ocho años.

     

    Con el objetivo de obtener pieles, los tigres estuvieron a punto de extinguirse en los años sesenta. En la actualidad, esta especie vuelve a estar amenazada por la explotación de sus productos derivados, después de recuperarse en los años ochenta gracias al Proyecto Tigre del WWF. La medicina china utiliza sobre todo los huesos del tigre, aunque atribuyen propiedades terapéuticas a cualquier órgano de este animal. Además de en este país, los derivados del tigre se consumen en Taiwán, Corea del Sur e Indochina y se exportan a Hong Kong, Malasia, Singapur, Tailandia y Estados Unidos.

    Debido al codiciado marfil de sus colmillos, con los que se fabrican muchos elementos decorativos, la población de elefante africano se ha reducido a la mitad en diez años. Según el WWF, en los años 50 se exportaron desde África unas 200 toneladas de marfil, cifra que se elevó a 900 a finales de los años setenta. En los siguientes veinte años se mantuvo una media de entre 600 y 900 toneladas, pero se mataron más animales porque, una vez desaparecieron los grandes machos, con colmillos más grandes, fue necesario matar más individuos para obtener la misma cantidad de marfil.

    Más de 10.000 osos permanecen cautivos en granjas chinas y sus vesículas se utilizan como afrodisíacos y para tratar algunas enfermedades. Corea del Sur, Japón, Canadá, Hong Kong, Singapur, China y Rusia son los principales exportadores y, Corea del Sur, el principal importador.

     

    Lince Ibérico
    Una de las especies animales más emblemáticas de la fauna ibérica es el lince ibérico, Lynx pardinus. En la actualidad, este animal sólo se encuentra en España y en Portugal.

    Hasta los años 50, esta especie estaba presente en todo el país pero, durante la década siguiente, la población se redujo en gran medida. En 1973, el lince ibérico fue declarado como especie protegida. Las causas de esta desaparición son la destrucción de los hábitats naturales propios de este animal, el bosque mediterráneo, entre los 400 y los 900 metros de altura y alejado de la presencia humana; la construcción de infraestructuras, carreteras, embalses, ferrocarriles, etc. y los incendios forestales. A todo ello se han de sumar las prácticas ilegales.

    Según las últimas evaluaciones, en España quedan unos 150 ejemplares de lince ibérico repartidos entre Sierra Morena y el Parque Nacional de Doñana, donde los miembros del Comité Internacional para la Conservación del Lince Ibérico han asegurado recientemente que no se puede garantizar que esta especie se salve de la desaparición.

    Por su parte, el jefe de la División de Patrimonio Natural y Diversidad Biológica del Consejo de Europa, Eladio Fernández, afirmó que en los últimos años se ha producido un gran descenso en la población de esta especie como consecuencia de la desaparición de se principal presa, el conejo, que supone el 90 por ciento de la alimentación del lince.

    En el parque de Doñana sólo queda una treintena de linces

    Fernández también aseguró que se están llevando a cabo todas las medidas posibles para que la especie sobreviva, como dar de comer a los linces en estado salvaje.

    Una de cada diez especies de plantas, de las 250.000 descritas en el mundo, se encuentra en peligro de extinción. Según un estudio publicado en la revista “Science”, casi el 50 por ciento de todas las especies vegetales del Planeta están en peligro de llegar a extinguirse.

    Parque Nacional del Teide, Tenerife
    En Europa, se cifran en 15.000 las que están bajo amenaza. En España, 220 especies corren el riesgo de desaparecer, la mitad de ellas en las Islas Canarias. La flora de las Canarias posee alrededor de quince mil especies conocidas que constituyen un reducto de especies muy importante a nivel mundial. Las costas de las Islas Canarias son ricas en organismos marinos (algas).En la zona que va hasta los 100 metros de altitud aparecen especies como la tabaiba dulce, tarajales o cardones. La laurisilva o bosque de laurel es el más característico de las Islas Canarias y en él se encuentran especies exclusivas como el fayal o el pino canario. Además, en las zonas de alta montaña se encuentran especies endémicas como el tajinaste, el alhelí o la violeta del Teide.

     

    Es importante saber cómo y de dónde procede la mascota o planta que compramos en una tienda o en un mercado. De este modo, además de evitando la compra de ciertos elementos de decoración, podemos aportar un grano de arena a la conservación de la biodiversidad de nuestra fauna y flora.

     

    Fuente:http://www.ambientum.com/revista/2003_04/extincion.htm

  • Dar muerte a una especie amenazada constituye un delito según el artículo 334 del Código Penal

    CAPÍTULO IV.
    DE LOS DELITOS RELATIVOS A LA PROTECCIÓN DE LA FLORA, FAUNA Y ANIMALES DOMÉSTICOS

    Artículo 332. Redacción según Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre.

    El que con grave perjuicio para el medio ambiente corte, tale, queme, arranque, recolecte o efectúe tráfico ilegal de alguna especie o subespecie de flora amenazada o de sus propágulos, o destruya o altere gravemente su hábitat, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a 24 meses.

    Artículo 333. Redacción según Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio. Redacción según Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre.

    El que introdujera o liberara especies de flora o fauna no autóctona, de modo que perjudique el equilibrio biológico, contraviniendo las Leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de flora o fauna, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en todo caso, inhabilitación especial para profesión u oficio por tiempo de uno a tres años.

    Artículo 334.

    1. Redacción según Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio. Redacción según Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre. El que cace o pesque especies amenazadas, realice actividades que impidan o dificulten su reproducción o migración, o destruya o altere gravemente su hábitat, contraviniendo las Leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de fauna silvestre, o comercie o trafique con ellas o con sus restos, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la de inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de dos a cuatro años.

    2. La pena se impondrá en su mitad superior si se trata de especies o subespecies catalogadas en peligro de extinción.

    Artículo 335. Redacción según Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre.

    1. El que cace o pesque especies distintas de las indicadas en el artículo anterior, cuando esté expresamente prohibido por las normas específicas sobre su caza o pesca, será castigado con la pena de multa de ocho a 12 meses e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de dos a cinco años.

    2. El que cace o pesque especies a las que se refiere el apartado anterior en terrenos públicos o privados ajenos, sometidos a régimen cinegético especial, sin el debido permiso de su titular, será castigado con la pena de multa de cuatro a ocho meses e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de uno a tres años, además de las penas que pudieran corresponderle, en su caso, por la comisión del delito previsto en el apartado 1 de este artículo.

    3. Si las conductas anteriores produjeran graves daños al patrimonio cinegético de un terreno sometido a régimen cinegético especial, se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años e inhabilitación especial para el ejercicio de los derechos de cazar y pescar por tiempo de dos a cinco años.

    4. Se impondrá la pena en su mitad superior cuando las conductas tipificadas en este artículo se realicen en grupo de tres o más personas o utilizando artes o medios prohibidos legal o reglamentariamente.

    Artículo 336. Redacción según Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio. Redacción según Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre.

    El que, sin estar legalmente autorizado, emplee para la caza o pesca veneno, medios explosivos u otros instrumentos o artes de similar eficacia destructiva o no selectiva para la fauna, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la de inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar o pescar por tiempo de uno a tres años. Si el daño causado fuera de notoria importancia, se impondrá la pena de prisión antes mencionada en su mitad superior.

    Artículo 337. Redacción según Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio. Redacción según Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre.

    El que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales.

  • Alarmante noticia para el águila imperial ibérica

    Se encuentran seis ejemplares muertos de águila imperial ibérica, la rapaz más amenazada en Europa, en la finca La Encomienda de Mudela, Ciudad Real. Las primeras impresiones apuntan a otro episodio de envenenamiento

    ENVIADO POR: ECOTICIAS.COM / RED / AGENCIAS, 13/01/2012, 11:38 H | (190) VECES LEÍDA

    SEO/BirdLife está consternada e indignada ante la aparición de seis ejemplares de águila imperial muertos en Castilla-La Mancha

    En el día de ayer se tuvo noticia de la aparición de estos ejemplares. Las causas de la muerte aún no han sido confirmadas, aunque todos los indicios apuntan a que se trate de un nuevo caso de envenenamiento masivo. Agentes medioambientales de Castilla-La Mancha, entre ellos los pertenecientes a las Unidades de Veneno del Life+ VENENO, y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) están explorando el área afectada en busca de otras especies afectadas.

    La desaparición de este número de ejemplares supone una reducción muy importante de la población de águila imperial en la región. Episodios como éste ponen en peligro la recuperación de la especie a nivel nacional, cuyas poblaciones se encuentran En Peligro de Extinción, según el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

    Dar muerte a una especie amenazada constituye un delito según el artículo 334 del Código Penal, que en este caso concreto implica una pena de más de tres años de prisión, por tratarse de una especie catalogada en peligro de extinción.

    SEO/BirdLife espera que se realicen las investigaciones pertinentes y que caiga sobre los culpables todo el peso de la Ley por cometer este atentado contra la conservación de esta emblemática especie. Esta acción delictiva pone en jaque todos los esfuerzos realizados para sacar la población del riesgo de extinción tanto por la Red de Custodia  Alzando el vuelo, desarrollado por SEO/BirdLife, y por las administraciones públicas.

    SEO/BirdLife destaca la encomiable y coordinada labor llevada a cabo por el Seprona y los agentes medioambientales en este caso.

    Los ejemplares se encuentran en el Centro de Recuperación del Chaparrillo, que cuenta con profesionales de calidad que analizarán y determinarán las causas de la muerte. SEO/BirdLife reitera la necesidad de la existencia de los Centros de Recuperación de especies y su dotación con personal laboral cualificado.

    El Programa Red de Custodia Alzando el vuelo que desarrolla SEO/BirdLife en colaboración con Adif y la Fundación Biodiversidad y con el apoyo de Obra Social Caja Madrid, trabaja en la conservación de esta rapaz desde 2006. El programa cuenta con los diferentes sectores implicados en su conservación y por ello se han involucrado a los municipios, propietarios de fincas y escuelas a través de una red que cuenta con 111 municipios, más de 22.000 ha de fincas privadas y más de 90 escuelas.

    www.seo.org – ECOticias.com

  • Protección al lince ibérico, al águila imperial y al pinsapo

    El lince ibérico es una de las especies protegidas en Andalucía/JMiguel Rodríguez en FlickrEl lince ibérico es una de las especies protegidas en Andalucía/JMiguel Rodríguez en Flickr

     

    El Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado esta mañana planes de recuperación para estas tres especies de flora y fauna andaluzas en peligro de extinción.

    Sevilla Actualidad. El Consejo de Gobierno ha aprobado los planes de recuperación de las tres principales especies de la fauna y flora andaluzas en peligro de extinción: el lince ibérico, el águila imperial y el pinsapo. Junto con ellos, el Consejo también ha aprobado los planes de recuperación y conservación de las aves esteparias y las aves necrófagas, grupos en los que se incluyen especies en riesgo de extinción además de otras catalogadas como vulnerables o de interés especial.

    Esta nueva planificación incluye tanto medidas dirigidas a la recuperación de las poblaciones como a proteger sus hábitats actuales y las posibles áreas de expansión. En este último objetivo, se reforzará el modelo de colaboración público-privada impulsado por la Consejería de Medio Ambiente para la protección de especies amenazadas, que actualmente se concreta en 260 convenios con particulares y propietarios de fincas y en la realización de proyectos en más de 223.000 hectáreas de la comunidad autónoma.

    Además de la finalidad básica de asegurar la conservación a largo plazo, los planes se orientan también a priorizar la generación de mano de obra en las zonas rurales y a mejorar la rentabilidad de la explotación sostenible de los recursos naturales en las zonas de aplicación. Especial significación económica y social tendrán las medidas previstas para mejorar la situación del conejo y la perdiz, especies fundamentales tanto en la dieta del lince y el águila imperial como en la actividad cinegética de la comunidad autónoma.

    El plan del águila imperial tendrá una vigencia indefinida hasta que se alcance un tamaño de población y unas condiciones de conservación que permitan cambiar la catalogación de esta especie de “en peligro de extinción” a vulnerable.

    En cuanto al lince ibérico, el documento aprobado por el Consejo de Gobierno fija un plazo de vigencia cinco años y, entre otras metas, la de alcanzar durante este periodo en Andalucía una población total de 315 ejemplares.

    Ambos planes darán continuidad a las medidas de protección, conservación e investigación que se vienen desarrollando especialmente durante la última década, centradas en la recuperación de los hábitats que las dos especies comparten en Doñana y Sierra Morena. Estas iniciativas han logrado frenar la disminución de las poblaciones de lince ibérico (la práctica totalidad de las existentes en el mundo) y águila imperial (casi una cuarta parte), que hace diez años se encontraban en estado crítico.

    Población en peligro de extinción

    En el caso del lince, sus efectivos alcanzan los 230 ejemplares (165 en Sierra Morena y 65 en Doñana), frente a los 120 de principios de la pasada década, con un aumento registrado del 73% en su superficie de distribución. Entre los programas que han contribuido a esta recuperación destaca el de Cría en Cautividad, que cuenta con tres centros en Andalucía y ha logrado reintroducir una decena de linces en el medio natural.

    En cuanto al águila imperial, según los últimos censos, Andalucía acoge 61 de las 251 parejas de la población mundial de esta especie, localizada en el cuadrante suroccidental de la Península Ibérica y que a finales de la década de los 70 registró su mínimo histórico de 50 parejas. Durante los últimos diez años, los esfuerzos de conservación se han dirigido sobre todo a eliminar las amenazas que suponen el uso de cebos envenenados y las electrocuciones en tendidos eléctricos. Como consecuencias principales, la mortalidad por esta última causa se ha reducido en un 80% y la población andaluza de la especie se ha duplicado desde el año 2001.

    Otra de las líneas de trabajo que tendrá su continuidad en los planes aprobados para el lince y el águila imperial es la dirigida a reforzar la investigación y control sanitario. Andalucía cuenta desde 2001 con un servicio pionero en este ámbito a nivel nacional, el Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre (CAD), que coordina el seguimiento sanitario y genético.

    El Plan del Recuperación del Lince Ibérico se aplicará en las dos grandes áreas críticas para la especie (Andújar-Cardeña y Doñana-Aljarafe) y también en los territorios considerados de expansión potencial, tanto los adyacentes a estas dos zonas como los enclaves de Guadalmellato, Guarrizas y conexión Doñana-Sierra Morena, además de otro en Sierra Morena aún por definir. Por su parte, la estrategia para el águila imperial se desarrollará en su actual área de distribución (Doñana y Sierra Morena Oriental y Central) y en las zonas potenciales que serán definidas por la Consejería de Medio Ambiente.

    En cuanto al plan diseñado para la principal especie de la flora andaluza en peligro de extinción, el pinsapo, su objetivo es seguir favoreciendo el proceso de expansión natural propiciado por las políticas de conservación desarrolladas en las últimas dos décadas. Estas medidas han dado como resultado, entre otras mejoras, un aumento de 300 hectáreas en la superficie total ocupada por los pinsapares, cuya cifra total ronda las 4.000 hectáreas.

    Al igual que en el caso del plan del águila imperial, el del pinsapo establece una vigencia indefinida hasta alcanzar un tamaño de población y un estado de conservación que permitan rebajar la categoría de amenaza. Una vez desaparecidos los factores que diezmaron los bosques en el pasado (principalmente, las talas, el carboneo y el sobrepastoreo), la estrategia para los próximos años se centrará en la protección contra incendios forestales, el control fitosanitario, la regeneración de las manchas más envejecidas y la conexión entre los distintos núcleos.

    Las medidas previstas se desarrollarán en las áreas de expansión de este abeto autóctono de Andalucía, todas ellas situadas en espacios naturales protegidos de las provincias de Cádiz y Málaga: Sierra de Grazalema, Sierra de las Nieves, Reales de Sierra Bermeja y Sierra Blanca.

    Aves carroñeras

    Junto con los tres planes para las principales especies andaluzas en extinción, el Consejo ha aprobado también otros dos específicos para dos de los más relevantes grupos de aves nidificantes en la comunidad: las necrófagas o carroñeras y las esteparias. Estos documentos también se proponen como objetivo rebajar las categorías de amenaza, por lo que plantean una vigencia indefinida. Al igual que para el águila imperial ibérica, sus principales medidas se dirigen a incrementar el éxito reproductor, mejorar los hábitats, fomentar nuevas zonas de expansión y eliminar amenazas como los cebos envenenados o la electrocución con tendidos de alta tensión.

    El Plan de Recuperación y Conservación de las Aves Necrófagas se centrará en el quebrantahuesos y el alimoche (catalogadas en peligro de extinción) y el buitre negro y el milano real.

    Respecto al quebrantahuesos, la estrategia se dirige a afianzar el programa de reintroducción que desarrolla la Consejería de Medio Ambiente y que dio sus frutos iniciales en 2006 con la liberación de los primeros ejemplares en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén). La población actual está integrada únicamente por los ejemplares procedentes del programa, ya que la especie desapareció de Andalucía en 1986. Como áreas potenciales de expansión y reintroducción, el plan establece, además del citado parque natural, los de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, en las provincias de Granada y Málaga, y Sierra de Castril y Sierra Nevada en Granada.

    Para el alimoche, el plan fija el objetivo de frenar su negativa tendencia reproductora (de 35 parejas a 28 en los últimos siete años), mientras que en el caso de las otras dos especies las medidas programadas reforzarán el aumento poblacional registrado (de 164 a 299 parejas de buitre negro en la última década y de 23 a 40 parejas de milano real en los últimos cinco años).

    Finalmente, el plan para las aves esteparias incluye dos especies en peligro de ex-tinción (la avutarda común y el torillo andaluz); una vulnerable (el aguilucho cenizo), y cuatro de interés especial (la alondra ricotí, la ganga ibérica, la ganga ortega y el sisón).

    De estas siete especies, tan sólo el aguilucho cenizo y la ganga ibérica muestran tendencias poblacionales estables. El resto presenta una dinámica expansiva, incluida la avutarda, que ha pasado de 338 a 447 individuos en los últimos seis años. Caso especial es el del torillo, ave de cuya presencia no se tiene constancia desde 1981 y que podría recuperarse a partir de colonias localizadas en el norte de Marruecos.

    De los cinco planes aprobados hoy, el de las esteparias es el que contará con una mayor colaboración de los propietarios de fincas, ya que estas especies se asientan preferentemente en campiñas cerealistas y pastizales adehesados, principalmente los altiplanos granadinos y almerienses, la campiña sevillana, el norte de la provincia de Málaga o las comarcas del Alto Guadiato (Córdoba) y el Andévalo (Huelva). Evitar la fragmentación de los hábitats, mantener las prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles y mejorar la rentabilidad de los aprovechamientos extensivos tradicionales constituyen algunos de los principales objetivos que, en este sentido, recoge el plan.

    www.SevillaActualidad.com

    Fuente:http://www.sevillaactualidad.com/noticias/andalucia/65-medio-ambiente/9223-proteccion-al-lince-iberico-al-aguila-imperial-y-al-pinsapo.html

  • Animales en Peligro de Extinción: el Águila Imperial Ibérica

    Animales en Peligro de Extinción: el Águila Imperial Ibérica

    Raúl Abarca
    Martes, 15 septiembre, 2009
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    El Águila Imperial Ibérica (Aquila adalbert) es un águila cuya distribución se concentra en el arco occidental del mediterráneo. Hasta hace unos años se la consideraba una subespecie del Águila Imperial (Aquila Heliaca) pero recientes estudios de ADN han demostrado que ambas aves están sufientemente separadas para constituir dos especies distintas.

    El tamaño medio de los adultos es de entre 78 y 83 cm de altura y 2,8 kg de peso, aunque las hembras suelen ser más grandes y algunos ejemplares llegan a los 3,5 kg. La envergadura de las alas varía entre los 1,8 y los 2,1 metros.

    El plumaje es pardo muy oscuro en todo el cuerpo, excepto en la parte alta de las alas y los hombros que son de color blanco. La nuca es ligeramente más clara que el resto del cuerpo y la cola es algo más oscura. Los individuos que aún no son adultos son de un color pardo rojizo en todo el cuerpo y no desarrollan el plumaje adulto hasta los cinco años, que es cuando alcanzan la madurez sexual.

    Su esperanza de vida en libertad es de 20 años, aunque se han documentado casos de ejemplares que han vivido 27 años en libertad y uno en cautividad que vivió hasta los 41 años.

    Su distribución natural es la península ibérica y el norte de Marruecos, ocupando bosques de alcornoques y encinas que estén rodeados de praderas. A diferencia del Águila Imperial, el Águila Imperial Ibérica no emigra, permanece en su propio territorio de caza, de unas 2.000 hectáreas, durante todo el año.

    La base de su alimentación son los conejos, aunque también se puede alimentar de liebres, palomas, cuervos, y en ocasiones roedores y zorros.

    El Águila Imperial Ibérica es monógama, y su periodo de celo va de marzo a julio. La puesta es de 4 a 5 huevos, que incuban durante 43 días y sus nidos suelen estar situados en la copa de alcornoques o pinos. Los pollos abandonan el nido a los 70 días de nacer, pero se quedan en las inmediaciones y continúan siendo alimentados por sus padres hasta los cuatro meses.

    En la actualidad esta especie se encuentra catalogada como Vulnerable. En 2004 habían censadas 194 parejas en España, lo que suponía una recuperación y que provocó que pasará de especie En Peligro a Vulnerable. Las principales amenzas que afronta esta especie son la mortalidad por efecto de venenos, electrocución en los tendidos eléctricos o persecución humana. Otros factores que dificultan su supervivencia son la escasez de conejos, su presa principal, y el deterioro de su habitat cada vez más fragmentado.

    Más información Wikipedia Fotografía Blake Matheson

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  • El lince no quiere convertirse en mito

    El lince no quiere convertirse en mito
    La elevada mortalidad en la comarca de Tierras de Granadilla dificulta su registro y posibles repoblaciones. La asociación Lobo Cerval continúa la labor en su defensa
    JUSTO PÉREZ/PLASENCIA
    El felino más amenazado del mundo responde al nombre de lince, de apellido ‘ibérico’ y ‘lobo cerval’ como viejo apodo. Extremadura, junto a las marismas de Doñana, presenta a varias de las últimas poblaciones de esta especie -protegida desde 1973 y con un Real Decreto en vigor a partir de 1981- sobre todo el territorio nacional.

    Así, el núcleo lincero de Granadilla ha sido tradicionalmente su principal hábitat en el Sistema Central dentro de la provincia de Cáceres, a modo de canal de comunicación entre las poblaciones del Parque Natural de las Batuecas y la comarca de las Hurdes.

    Ahora bien, el número de presas disponibles, la vulnerabilidad de las mismas, la presencia de una cobertura vegetal no autóctona y la presión humana parecen condenar a la especie a una extinción que cada vez parece más cercana.

    Esperanzas

    Son las mínimas. Carlos Pino, presidente de la asociación ecologista Lobo Cerval, trabaja desde 1985 sobre el lince ibérico. «El último ejemplar muerto lo vi en 2001 y en estado salvaje un año más tarde, en la zona de monte mediterráneo de Abadía», reconoce.

    Desde los inicios de su labor ha constatado la muerte de 75 de estos felinos. Más incluso que los que se consiguieron documentar por medios gráficos. Sólo 52. Con todo, el pasado uno de febrero presentaba en las dependencias de la Guardia Civil de Caminomorisco un estudio sobre la mortandad del lince ibérico en el área de Granadilla. En él se aprecia cómo los disparos furtivos suponen el 70 por ciento de las desapariciones en los últimos 20 años. El 15 por ciento corresponde al uso de cepos, lazos y cajas trampa.

    La presencia de perros de cazo es la responsable del seis por ciento de su mortalidad, mientras que la construcción de nuevas carreteras y pavimentado de caminos rurales causan el cinco por ciento de sus muertes por atropello.

    Más amenazas

    El final de su actividad vital no significa que ésta sea fácil. La importancia del equilibrio en la cadena trófica de la que depende el lince le obliga a desplazarse en grandes distancias por el Sistema Central, creando «una ecología impropia de su especie» y transformándose en un felino nómada por las continuas agresiones a sus territorios y presas.

    Ni siquiera Monfragüe se prevé como una solución en el futuro inmediato. En el inminente parque nacional, la densidad del conejo es baja, lo cual no facilitaría las cosas al felino.

    Claro que la realidad del pinar envejecido en la reserva de caza de Granadilla no es mejor. Si a ello se suman los desbroces masivos de matorral y monte bajo, será más difícil divisarle entre brezos, jaras, encinas o alcornoques, porque, ni siquiera, éstos existirán.

    Sierra Morena, Montes de Toledo y Doñana albergan otros núcleos confirmados de forma científica. Pino intenta lo mismo, desde hace cinco años, «y su movilidad lo impide una y otra vez». Por desgracia, «lo habitual es verlos disecados».

    DATOS DE LOBO CERVAL
    Número de ejemplares: Cinco, incluido una pareja en término municipal de Ladrillar.
    Espacio de hábitat: 50.000 hectáreas aproximadamente, que incluye las tierras expropiadas de Granadilla, sierras de Zarza de Granadill, Abadía, Aldeanueva del Camino, Baños de Montemayor y Hervás.
    Presencia en Extremadura: Entre 10 y 15 ejemplares.
    Según una encuesta realizada entre 1975 y 2005, con 367 citas y 75 muertes confirmadas, éstas fueron las causas.
    Disparos furtivos: 50 linces
    Cepos, lazos y cajas trampa: 13 linces.
    Envenenados: 2 linces.
    Matados por perros de caza: 6 linces.
    Atropellos: 4 linces.
    Propuestas de conservación
    En la reserva de caza: mejora del hábitat, aclarando la masa forestal y sustitución del pinar por especies autóctonas.
    Cultivos a fomentar: pequeños desbroces aparcelados con siembra de cereal e incrementar la agricultura ecológica en el área.
    Monterías: eliminación del uso del perro.
    Vigilancia: aumentar el número de guardias y la efectividad.
    Control: planes de gestión con los ungulados -mamíferos con cascos o pezuñas-.
  • ¿El lince en Cazorla? Al lince ibérico le queda una década de existencia

    Al lince ibérico le queda una década de existencia[1]

    El lince está al borde de la desaparición

    El lince está al borde de la desaparición (20minutos)

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    Al lince ibérico le queda poco, muy poco, para desaparecer de la faz de la tierra.

    De hecho, y según las estimaciones elaboradas por la Fundación Mundial de la Vida Salvaje, los 200 ejemplares que existen en la actualidad pasarán a la historia en un plazo estimado entre 10 y 20 años.

    No es ninguna locura pensar esto.

    Sobre todo si tenemos en cuenta que hace apenas una década, los doctores Alejandro Rodríguez y Miguel Delibes estimaron una población mundial de 1.100 ejemplares.

     

    Pero. ¿Por qué han desaparecido?

    La principal teoría gira en torno a la excesiva especialización alimentaria del lince.

    Un 90% de la dieta de este felino –así como de otros predadores mediterráneos- se centra en el conejo.

    No obstante, la inmensa capacidad de estos roedores para reproducirse provoca que, en el hipotético caso de ser introducidos en un hábitat sin depredadores, terminen por arrasar las zonas que invaden.

    ¿Qué solución se aplicó en Europa y Australia ante estas plagas en la década de los 50?

    Pues básicamente se introdujo un virus mortal para el conejo común.

    Hasta un 99% de los conejos murieron en muchas áreas, lo que provocó importantes desequilibrios en los ecosistemas mediterráneos.

    Daños colaterales

    Como en todas las matanzas, hubo “daños colaterales”.

    El principal damnificado en este exterminio de conejos fue –a parte de los propios roedores y de otras especies- el lince, que quedó en peligro de extinción.

    Este hecho concreto, unido a la sempiterna capacidad del hombre para alterar grandes superficies de terreno en muy poco tiempo –o la caza directa o indirecta-, han traído consigo esta “probable” desaparición en la que nos encontramos hoy en día.

     

    El lince sigue en «situación crítica» pese al nacimiento de 64 cachorros en 2006[2]

    Programa de Conservación Ex-Situ del Lince Ibérico

    Él es Cromo, uno de los linces que hay en Doñana (Programa de Conservación Ex-Situ del Lince Ibérico)

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    • Durante 2006, seis linces murieron en Andalucía por causas no naturales.
    • Las instituciones estudian medidas para evitar los atropellos.
    • 20MINUTOS.ES / EFE. 07.01.2007 – 21.54h

    La reproducción en libertad del lince ibérico en Andalucía ha experimentado un lento peroprogresivo aumento en los últimos años, al pasar el número total de cachorros de 36 en 2002 a 64 durante el pasado año, aunque la especie sigue estando en una «situación crítica».

    El número de linces tiende a estabilizarse en Doñana y crece en Cardeña-Andújar

    Según los datos facilitados por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, el número de linces tiende a estabilizarse en la zona de Doñana y crece en Cardeña-Andújar, donde nacieron 51 de los cachorros de 2006.En ambas zonas existen entre 40 y 42 hembras territoriales, 28 de las cuales se encuentran en Andújar y el resto en Doñana, y 32 hembras reproductoras, con una cierta regresión en el parque natural onubense.

    Los linces de Doñana tienden a abandonar el parque nacional y a establecerse en el parque natural y en los lugares de interés comunitario adyacente.

    Cinco atropellos

    Durante 2006, murieron seis linces en Andalucía por causas no naturales

    Durante el año pasado, seis linces murieron en Andalucía por causas no naturales, cinco por atropellos, cuatro de ellos en Doñana, debido a esta tendencia de los animales a mudarse a territorios más periféricos y proclives a la mortalidad por atropello, y uno por un cepo, mientras que un séptimo murió en una pelea con otro ejemplar.Durante 2006 ha finalizado el proyecto LIFE para la «Recuperación de las poblaciones de lince ibérico en Andalucía», que durante sus años de vigencia ha conseguido «un incremento del 49 por ciento del número de ejemplares y de entre el 25 y el 32 por ciento del número de territorios del lince ibérico», según el balance de la Junta.

    Mientras tanto, además, las instituciones seguirán luchando contra los atropellos de lince a través del documento «Movilidad sostenible, seguridad vial y conservación del Medio Ambiente«, en el que junto a la Consejería de Medio Ambiente colaboran otros departamentos de la Junta, la Dirección General de Tráfico, la Estación Biológica de Doñana y organizaciones ecologistas.

     

    Fuente:  Foro donde se debate el tema http://www.cazorlaturismo.com/foro-cazorla-segura-y-las-villas/index.php?topic=313.0;wap2

    [1] http://www.20minutos.es/noticia/95465/6/

    [2] http://www.20minutos.es/noticia/188981/0/lince/iberico/cachorros/

     

  • PROYECTO LIFE IBERLINCE: RECUPERACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN HISTÓRICA DEL LINCE IBÉRICO EN ESPAÑA Y PORTUGAL (2011-2016).

    Proyecto Life iberlince

    PROYECTO LIFE IBERLINCE:

    RECUPERACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN HISTÓRICA DEL LINCE IBÉRICO EN ESPAÑA Y PORTUGAL (2011-2016).

    Iberlince es el tercer proyecto Life aprobado por la Comisión Europea que apuesta por la conservación del lince ibérico. La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía es una vez más la beneficiaria responsable de su ejecución. Tras los resultados obtenidos en el proyecto “conservación y reintroducción del lince ibérico en Andalucía” (2006-2011), Portugal y cinco administraciones españolas se han sumado a este proyecto de carácter trasnacional, apostando por la conservación de esta especie emblemática y su hábitat, como nunca se ha hecho antes. Extremadura, socio participante en el anterior proyecto, Castilla la Mancha, Región de Murcia, Organismos Autónomo de Parques Nacionales y Consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca junto a Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, apuestan por la recuperación del área de distribución histórica del lince y van a trabajar duro a lo largo de estos 5 años para conseguirlo. A este proyecto se han sumado casi una decena de organizaciones no gubernamentales como WWF, la SECEM, Fundación Cbd- Hábitat y ADENEX, relacionadas con el sector cinegético como APROCA, FAC, FEDEREX , en esta ocasión incluso hay implicación por parte de la empresa privada, ACAJÚ.

    Presentación Oficial del Proyecto Iberlince. Montoro, Córdoba, 9 de septiembre de 2011.

    Beneficiarios.

    Beneficiario coordinador.

    Beneficiarios y asociados.

    Presupuesto:

    El presupuesto total del proyecto asciende a 34.015.188 euros., de los cuales la Comunidad Europea financia un 61,57 % algo más de 20,9 millones de euros mientras que el resto de los socios aportan el 38,43%, unos 13 millones de euros. Este es el presupuesto más elevado que se ha invertido en un proyecto Life, consciente de ello, todas estas entidades tiene un gran compromiso adquirido con la Comisión y con todos los ciudadanos Europeos.

    SOCIOS
    APORTACION SOCIO
    CMA-JUNTA DE ANDALUCIA
    5.449.611
    PORTUGAL
    1.442.958
    MARM
    1.067.598
    JUNTA EXTREMADURA
    1.926.000
    CASTILLA LA MANCHA
    1.009.804
    REGIÓN DE MURCIA
    199.580
    OBRAS PUBLICAS-ANDALUCIA
    400.000
    AGRICULTURA- ANDALUCIA
    20.000
    SECEM
    2.629
    CBD HABITAT
    52.500
    EEAA
    7.785
    APROCA
    4.115
    ACAJU
    71.982
    WWF
    150.000
    ADENEX
    30.000
    FEDERACION EXTREMEÑA CAZA
    30.000
    AGENCIA MEDIO AMBIENTE Y AGUA
    55.000
    FAC
    2.180
    COMISIÓN EUROPEA
    20.943.399
    TOTAL
    34.015.188
    Tabla 1. Aportación económica de cada beneficiario y de la Comisión Europea.

    Objetivos:
    En este proyecto, los objetivos son muy ambiciosos y la prioridad va a ser disminuir una categoría el grado de amenaza del lince ibérico según la lista roja de la UICN de “en peligro crítico” a “en peligro”; concretando un poco más se definan a continuación los objetivos específicos.

    Objetivos específicos:
    – Aumentar el número de individuos de las poblaciones actuales de lince ibérico, alcanzanzo al menos 70 hembras territoriales en la zona Este de Sierra Morena (50 en Andújar- Cardeña, 10 en Guadalmellato y 10 en Guarrizas) y 25 en Doñana-Aljarafe.
    – Establecer cuatro nuevas poblaciones de lince ibérico con cinco territorios de hembras en Portugal, Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía.
    – Identificar y preparar cuatro nuevas áreas para albergar futuras poblaciones de lince ibérico en Portugal, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía
    ACCIONES:

    Para lograr los objetivos propuestos esta estrategia de conservación se basa en los acuerdos de colaboración con los propietarios y sociedades de cazadores.

    Las acciones que se van a llevar a cabo para lograr los objetivos son:
    1. Aumento del número de individuos de las poblaciones actuales de lince ibérico

    Aumento de la capacidad de carga y la disponibilidad de hábitat en las áreas de distribución de lince ibérico.

    • Incremento de la disponibilidad de recursos tróficos.
    • Mejora de hábitat

    Minimizar las amenazas para las poblaciones de lince ibérico.

    • Disminuir los riesgos relativos a la depresión endogámica en las poblaciones de lince ibérico.
    • Disminuir el índice de mortalidad por motivos antropológicos.
    • Disminuir el índice de mortalidad debido a enfermedades infecciosas.

    2. Creación de nuevos núcleos de población de lince ibérico: reintroducción.

    Selección y preparación de las áreas.

    • Estudio de adecuación de las áreas: Permitan la selección del área de reintroducción.
    • Mejoras del plan de selección de áreas: con la finalidad de mejorar las deficiencias detectadas.

    Liberación y seguimiento post-liberación.

    • Liberación de ejemplares: Procedentes de la población silvestre y el programa de cría en cautividad.
    • Seguimiento de los animales liberados: según los métodos marcados en los protocolos (fototrampeo y radio-tracking).

    Fuente:http://www.lifelince.org/pagina.aspx?id=5

  • La Junta prevé liberar entre 12 y 14 linces en Guadalmellato y Guarrizas este mesLa Junta prevé liberar entre 12 y 14 linces en Guadalmellato y Guarrizas este mes

    Son ejemplares procedentes del programa Ex-situ de cría en cautividad para repoblar áreas de distribución histórica de este felino

    Medio ambiente | 02/01/2012 – 11:19h

    Liberación de lince ibérico
    Fuente:http://img01.lavanguardia.com/2012/01/02/Uno-de-los-linces-ibericos-lib_54243905085_53389389549_600_396.jpg

    Sevilla. (Europa Press).-La Consejería de Medio Ambiente, a través del programa Life, prevé liberar entre doce y 14 ejemplares de lince ibérico en las áreas de reintroducción de Guadalmellato, en Córdoba, y en el entorno del río Guarrizas, en la provincia de Jaén, desde mediados de este mes de enero, para continuar con la mejora de la situación de las poblaciones silvestres en su área de distribución histórica.

    Aunque las sueltas de ejemplares de este felino «no están cerradas», según el director del proyecto Life Lince, Miguel Ángel Simón, ha señalado que la estrategia marcada será la de liberar «ejemplares procedentes del Programa Ex-situ de cría en cautividad, que se han preparado desde su nacimiento en los centros de El Acebuche y La Olivilla».

    Igualmente, ha precisado que ensayarán la liberación mediante sistema de suelta dura, es decir, directamente a la naturaleza sin pasar por cercados de aclimatación. De esta manera, según Simón, se trabaja para las futuras sueltas en las nuevas áreas de reintroducción del lince por establecer, dentro del nuevo Programa Iberlince, en Castilla-La Mancha, Extremadura, Portugal y en la comunidad andaluza en 2013 y 2014, «previsiblemente»; y sobre todo, porque esta técnica conlleva una reducción presupuestaria y menos trabajo.

    Por otro lado, ha subrayado que la distribución de estos ejemplares en Guadalmellato y Guarrizas aún está en fase de evaluación, pues hay que tener en cuentas distintas variables. Así, ha indicado que en la zona cordobesa, teniendo en cuenta que se inició la suelta hacer un par de años y que los resultados son «interesantes», incluso con el nacimiento este año de ocho cachorros, de los que ha fallecido uno; hace trabajar en la selección de ejemplares desde el punto de vista genético.

    De esta manera, según ha explicado el director del Programa, se crea una población «con máxima variabilidad genética». Por contra, en el área de reintroducción de Guarrizas, donde comenzó la suelta de linces este año y hasta el momento solo hay cuatro ejemplares, «no es tan importante la genética como conseguir que la población se establezca definitivamente».

    En este sentido, Miguel Ángel Simón ha apuntado que en ambos núcleos de reintroducción se soltarán «entre cinco y siete ejemplares», que aún hay que evaluar la distribución. Si bien, señala que el objetivo es liberar entre «doce y 14 en los dos sitios».

    Igualmente, ha adelantado que la idea del equipo técnico del Programa Life es hacer las sueltas en este mes de enero, pues luego comienza el periodo de celo de los animales. «A mediados de este mes o incluso antes queremos tenerlo todo preparado para hacer las sueltas blandas y duras de los ejemplares, comenzando por la segunda técnica, para que a mediados de febrero estén todos liberados en el campo», ha afirmado, añadiendo que «después habrá que cruzar los dedos».

    POBLACIÓN 2011

    Con respecto al censo de ejemplares de lince ibérico dentro del Programa Life, que este año registra 298 ejemplares del felino más amenazado del planeta en Andalucía, triplicando su población en los últimos nueve años gracias a los proyectos de conservación puestos en marcha por su departamento y avalados por la Unión Europea, como los Life Lince; Simón ha señalado que este año se ha estabilizado el crecimiento de la población.

    En este sentido, ha recordado que cuando comenzaron a trabajar en el año 2001 quedaban 100 linces, por lo que el objetivo era conseguir que «no se extinguiera la especie». Además, ha añadido que entonces se trabajó «duro» en las zonas donde había presencia de estos animales, consiguiendo en este tiempo «incrementar la población hasta los datos actuales».

    Con motivo de este trabajo en las zonas donde permanecía la población, «hemos dejado» las áreas periféricas, donde el hábitat es «bueno, pero las densidades de conejos era más bajas», por lo que vimos como «una segunda prioridad».

    «AUMENTO NOTABLE»

    Sin embargo, Simón ha avanzado que para el Programa Iberlince la estrategia ha cambiado y «ya estamos trabajando en las zonas periféricas de los núcleos poblaciones del lince, esto es, Doñana-Aljarafe y Cardeña-Andújar, así como en la conexión de las dos áreas de reintroducción, Guarrizas y Guadalmellato. «Si consiguiéramos la unión entre éstas se lograría un incremento notable de la población», advierte.

    Por otro lado, Simón ha reconocido que el equipo técnico del Programa Life se ha planteado la creación de núcleos poblaciones en zonas de distribución histórica. Al hilo de esto, ha aclarado que el problema más importante para la conservación de lince es el consejo y las grandes superficies.

    «El objetivo es crear nuevas poblaciones y para esto la estima de superficie rondaría en torno a 20.000 hectáreas y con conejos, algo complejo de encontrar en la península ibérica», sobre todo, si además hay que meterle el filtro de la distribución histórica. No obstante, ha aclarado que la distribución es histórica es «relativa» porque siempre se alude a las realizadas por José Antonio Valverde en los años 60 y a la de siempre aludimos a la realizada por Valverde y a la de Rodríguez y Delibes en los 80. «Por los datos que hay, el lince habitaba toda la península», ha asegurado.

    «Si hay zonas adecuadas que tuvieran hábitat buenos y sobre todo, conejos, por supuesto que sí», ha afirmado en referencia a zonas fuera de la distribución histórica para posibles establecimientos de nuevas poblaciones. En este punto, ha apuntado que Murcia estaría en el límite de las áreas de reintroducción de Valverde y Rodríguez y durante el nuevo Programa Iberlince está previsto que se preparen zonas para la reintroducción.

    Fuente:

    http://www.lavanguardia.com/medio-ambiente/20120102/54243893952/la-junta-preve-liberar-entre-12-y-14-linces-en-guadalmellato-y-guarrizas-este-mes.html

  • Lince ibérico en Montes de Toledo

    Lince ibérico en Montes de Toledo

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    Enero de 2004, por Castilla-La Mancha | Visitas: 14041

    LAS ÚLTIMAS OPORTUNIDADES PARA EL LINCE IBÉRICO [1]

    Es bien conocida la preocupante situación que está atravesando el lince ibérico en toda su área de distribución. A la especie se le augura una inminente desaparición del planeta si no se toman medidas urgentes para su protección y recuperación. En los últimos tiempos ha habido una drástica disminución de los efectivos. Delibes y Rodríguez cifraron en 1988 un número aproximado de 1100 individuos para el conjunto de la población, repartidos en tres núcleos principales y otros más pequeños distribuidos por el cuadrante suroccidental de la Península Ibérica. Tras los datos expuestos en el último Seminario sobre el Lince Ibérico celebrado en Córdoba (Diciembre 2004), los especialistas sitúan la cifra de ejemplares existentes por debajo de los 100 individuos adultos, todos ellos concentrados en dos únicos núcleos, Doñana y Sierras de Andujar. Aparte se ha sabido recientemente de algunas citas puntuales en otras zonas y que, en principio, se adscriben a animales divagantes. De ellas 6 son en Castilla-La Mancha y una en Castilla y León.

    En los años ochenta los principales núcleos de población se encontraban en Doñana, Sierra Morena y Montes de Toledo. Desde entonces, es este último enclave el que ha sufrido de manera más notable y acelerada, el declive de esta especie, lo que ha motivado que prácticamente se le haya dado como extinguida de las sierras desde La Mancha a Villuercas.  Es por ello que buena parte de los esfuerzos destinados a la recuperación de la especie se encuentran dirigidos a la conservación de las poblaciones que sobreviven en Doñana y Andujar, olvidando en buena medida el resto de posibles zonas linceras. Muchos especialistas dan por hecho que fuera de estas zonas a lo sumo existe algún ejemplar aislado sin capacidad reproductiva.

    Hasta la fecha, y a pesar de que España cuenta con una Estrategia Nacional para la conservación del Lince Ibérico desde el año 1999, sólo dos Comunidades Autónomas han aprobado los correspondientes planes de recuperación, Castilla-La Mancha y Extremadura. Estos dos planes, por otra parte, no reciben el apoyo que merecen en términos económicos y de medios humanos.

    Así las cosas, existen numerosas zonas potenciales de presencia de la especie en las que los esfuerzos de muestreo han sido insuficientes, muy escasos o nulos, quedando fuera de control zonas óptimas, en donde es posible que aún exista un número aceptable de individuos incluso con capacidad reproductora.

    Complementariamente a este planteamiento generalizado sobre la situación de la especie, hay quienes todavía creen que no hay suficientes razones para pensar que sólo quedan dos núcleos poblacionales o que los individuos que, sin duda existen en otras zonas, no pueden reproducirse. La presencia de estos animales, fuera de los núcleos principales, tiene una gran importancia, al menos desde dos puntos de vista. Permite albergar esperanzas de que queden núcleos reproductores en áreas que se creían perdidas para la especie y permitiría ampliar el rango de variabilidad genética de la población. De cualquier manera, en el peor de los casos, resulta obvio que estos animales pueden ser la avanzadilla de una hipotética recuperación de zonas linceras.

    Por otra parte, parece que determinados ámbitos de las Administraciones y ciertos grupos de presión, están muy interesados en que el Lince Ibérico quede confinado en zonas muy concretas y que no sea un obstáculo para proyectos, planes o modelos de gestión en el medio rural que suponen un grave impacto medioambiental. El hecho es que sea por ello o por una desgraciada casualidad, las mejores zonas potenciales para el Lince Ibérico sufren una constante presión que merma cada día más las condiciones ambientales que las hacen susceptibles de acoger al felino.

    Se produce un círculo vicioso. En determinadas zonas, como se supone que no hay lince, disminuyen y se relajan las medidas de protección y se es más permisivo con las actividades que generan alteración de los hábitats o persecución hacia la especie. Esto implica que haya cada vez menos probabilidades de que se encuentren linces y que éstos puedan asentarse en determinadas zonas, realimentándose negativamente la situación para el lince y sus hábitats.

    Según establece la Estrategia Nacional para la Recuperación del Lince Ibérico y el Plan de Recuperación del Lince Ibérico en Castilla-La Mancha es absolutamente necesario para garantizar la supervivencia del gran felino la disponibilidad de hábitats potenciales adecuados para su recolonización y preservar la variabilidad genética de las poblaciones.

    Conscientes de esta situación y, sobre todo, convencidos de que más allá de Doñana y de Sierra Morena occidental, puede haber linces y que en ellos se albergan una parte importante de las posibilidades de supervivencia de la especie, Ecologistas en Acción ha estado realizando un trabajo de revisión de citas y prospecciones de campo en determinadas zonas. Una parte de este trabajo se está centrando en la provincia de Toledo donde se aprecian todavía condiciones para la presencia de la especie y donde se dispone de información de posibles avistamientos recientes que debía ser debidamente calibrada.

    Se da la circunstancia de que Toledo es una provincia en la que las citas confirmadas de Lince Ibérico son mínimas desde hace años y en la que la presión sobre los ecosistemas, de la mano de una gestión cinegética cada día más intensiva y del creciente número de proyectos que impactan en el medio natural, está poniendo cada vez más difícil, no ya que exista la especie, sino que algún día pueda recolonizar espacios en los que otrora era relativamente abundante.

    Afortunadamente, los esfuerzos de Ecologistas en Acción sumados a los que también han realizado otras personas de dentro y fuera de la Administración, se han visto recompensados y ahora toca incrementar los medios para recuperar el Lince Ibérico en la provincia.

    METODOLOGÍA

    El estudio realizado por Ecologistas en Acción se ha desarrollado desde enero de 2004 y se ha centrado en una zona de Toledo en la que las condiciones del hábitat, por disponibilidad de conejo y zonas de refugio (montes espesos y roquedos), se han considerado óptimas para la presencia del Lince Ibérico. Así lo han considerado de siempre los miembros de la asociación que conocen la provincia y algunos técnicos y agentes medioambientales de la Consejería de Medio Ambiente. De hecho, en la zona se conocía de la presencia de la especie en los años ochenta y, aunque hasta ahora no se le habían dado el crédito que merecían, se disponía de informaciones recientes de posibles avistamientos.

    El trabajo se ha desarrollado en dos fases. En la primera se han acopiado citas e informaciones sobre posibles avistamientos revisando informes y estudios sobre la zona y la especie y, lo que a la postre ha resultado más eficaz, se ha entrevistado a personas en la zona de estudio que decían haber visto linces. En una segunda fase, una vez acotada la zona de estudio de campo, se ha procedido a la realización de prospecciones intensivas en toda ella que tenían como finalidad localizar cualquier tipo de rastro de la especie: huellas, marcas, excrementos, pelos, etcétera.

    La zona que se ha acotado para el estudio de campo se ubica en la provincia de Toledo, más concretamente entre la meseta granítica y las sierras de las estribaciones occidentales de los Montes de Toledo. Por razones obvias de seguridad se ha omitido en el presente artículo concretar la zona de trabajo, la cual sí está en conocimiento de la Consejería de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha.

    Para el caso de que se localizase algún excremento o muestra biológica se dispuso del protocolo de actuación facilitado en su día por el Coordinador del Plan de Recuperación del Lince Ibérico de Castilla-La Mancha. Para los análisis genéticos se recibió la ayuda de José Antonio Godoy, científico titular de la Estación Biológica de Doñana y uno de los encargados a nivel nacional de realizar los análisis genéticos de todos los excrementos que sean “sospechosos” de ser de Lince Ibérico. A él se le entregaron dos muestras de excrementos.

    RESULTADOS

    Las citas sobre avistamientos se han recogido en 7 municipios de la zona estudiada y de ellas 4 se han considerado fiables y otras 10 dudosas, más que nada porque estas últimas referencias eran indirectas.

    La zona comprende varias cuencas de cursos de agua que discurren paralelos y que disponen de orlas de bosque de ribera bien conservado y, lo que es más significativo, tiene una importante superficie de monte mediterráneo salpicado por multitud de risqueras graníticas, zonas de matorral denso y espacios abiertos con cultivos, que proporcionan al lince gran cantidad de refugios y lugares para cazar los abundantes conejos que allí medran.

    En las prospecciones de campo realizadas no se localizaron huellas, ni otros posibles rastros de la especie, pero sí excrementos. Tras desechar numerosos restos adscribibles a otras especies, en total se han recogido 6 muestras dudosas de las cuales 2 se entregaron para analizar genéticamente en la EBD.

    Con fecha 23 de Febrero de 2005 se ha recibido notificación de que las dos muestras analizadas corresponden a un zorro y a un lince ibérico. La muestra que ha dado positivo fue recogida por un biólogo del equipo el día 16 de Octubre de 2004 y procede de una zona donde se disponía de una cita de avistamiento de una camada de hace poco tiempo.

    CONCLUSIONES

    Los resultados obtenidos de los trabajos de localización de Lince Ibérico en la zona occidental de los Montes de Toledo ponen de manifiesto la presencia inequívoca de la especie.

    Con el positivo obtenido, las citas verbales recopiladas, y que sirvieron de pista fundamental para orientar el trabajo, cobran una mayor significación. Y, aunque no pueda aseverarse con absoluta certeza, dado que hay posibles avistamientos recientes de camadas, éstos, sumados al positivo confirmado hacen suponer que nos podemos encontrar ante una nueva zona lincera. Lo que sin duda sería un descubrimiento que daría nuevas esperanzas a la recuperación de la especie.

    Es cierto que conviene siempre tomar los datos sobre avistamientos con suma prudencia, sobre todo si son hechos por parte de gente inexperta, pero la naturaleza de las citas recopiladas en este caso es diferente por proceder de personas distintas, ser reiteradas a lo largo de un periodo de tiempo relativamente corto e incluir posibles observaciones de camadas.

    Bajo este planteamiento y considerando la acuciante problemática ligada a la conservación de las especies y sus hábitats en esta zona de la provincia de Toledo, se hace necesario adoptar medidas preventivas que eviten la degradación de las condiciones actuales o pongan en riesgo la supervivencia de los ejemplares de lince existentes en la zona.

    Ecologistas en Acción ha detectado varios proyectos de construcción de nuevos vallados en la zona, en los que además se prevé la transformación de los cotos de caza menor a caza mayor. Por otra parte, se han denunciado ya varios casos de instalación de cajas trampa con cebo vivo y de lazos con y sin permiso, lo que hace necesario y urgente que se adopten medidas de protección tales como:

    -  Dejar de autorizar en la zona el uso de los lazos o de otros métodos de control de predadores que puedan afectar al lince.
    -  No permitir la colocación de más vallados cinegéticos, el establecimiento de cotos intensivos o la transformación de cotos de caza menor en caza mayor.
    -  Elaborar de un plan de trabajo consensuado y específico para la zona con el objetivo de mejorar e intensificar todas las actuaciones encaminadas a detectar y proteger la especie y mejorar el estado de conservación de los hábitats.
    -  A medio plazo, conseguir que el territorio estudiado quede bajo una figura de protección ambiental ligada a la especie.

    AGRADECIMIENTOS

    En buena medida el trabajo desarrollado no habría obtenido los resultados que ha tenido, tal vez, ni siquiera se habría desarrollado, sin el interés y la información que nos ha suministrado Daniel Toledano. A él queremos agradecer muy especialmente su ayuda y dedicación a la causa de la recuperación del Lince Ibérico.

    Tampoco nos olvidamos de los agentes medioambientales, de los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, de José Antonio Godoy ni, por supuesto, de los compañeros de la asociación y amigos que nos han ayudado.


    EL LINCE IBÉRICO

    Por desgracia, nuestro lince ibérico es más conocido por lo precario de su situación que por su singularidad en todos los aspectos de su biología así como por ser representativo del más puro ejemplo de animal adaptado al bosque mediterráneo, una joya al borde del abismo.

    Parece mentira que hasta la década de los cuarenta se comercializaran en España unas 500 pieles de Lince anuales y que fuese un animal abundante que se extendía por toda la Península Ibérica y Sur de Francia. Por entonces, había gente que se dedicaba al triste oficio de alimañero colocando veneno, lazos y cepos por doquier para eliminar, entre otras especies, a este felino que consideraban su enemigo y que era tan abundante por aquellos tiempos y, con ello, sacar un dinero. Hasta se crearon en los años 50 las denostadas Juntas de Extinción de Animales Dañinos para acabar, entre otras “alimañas”, con este felino. Era pieza de caza mayor muy apreciada por la nobleza y altos cargos junto con osos, lobos, jabalíes y venados. También, se puso de moda entre la clase acomodada la carne de lince como una delicia culinaria

    Hoy en día la situación ha dado un giro dramático de 180º, hasta el punto de que el Lince Ibérico ha pasado a ser el felino más amenazado del mundo. Las últimas estimaciones, presentadas en el último Seminario Internacional sobre la especie celebrado el pasado diciembre, hablan ya de un número de efectivos por debajo de 100 individuos adultos en todo el territorio ibérico y, por extensión, a nivel mundial. La población ha disminuido en un 80 por ciento en tan solo tres décadas y sigue cayendo en picado, y todo ello a pesar de estar teóricamente protegido por normativas de todo tipo.

    El Lince Ibérico está catalogado como especie “En Peligro” por el Real Decreto 439/90, la Ley Estatal 4/89 de Conservación de la Naturaleza obliga al Estado y a las Comunidades Autónomas donde vive a desarrollar planes para su protección y recuperación, se encuentra incluido como especie prioritaria en la Directiva Hábitats de la Unión Europea, está protegido por el Convenio CITES, que regula el comercio de especies a nivel mundial, y la UICN lo ha declarado como el felino más amenazado del mundo. Dispone de una Estrategia Nacional para su recuperación y algunas Comunidades Autónomas han aprobado planes de recuperación y otras están en trance de hacerlo, todas ellas se supone que aplican o deben aplicar medidas para salvar el Lince.

    Si a su escaso número unimos su discreción y sus hábitos crepusculares y nocturnos, puede considerarse, para el que tenga la oportunidad de contemplarlo, como el mayor privilegio que la naturaleza puede haberle brindado nunca, ya que es muy posible que en pocos años haya desaparecido de la faz de la Tierra.

    Un gato grande

    El aspecto del lince lo hace inconfundible. Es un gato grande, muy grande, la longitud del cuerpo puede alcanzar el metro con una altura a la cruz de hasta 60 cm y llega a pesar 15 Kg. o más en los machos. Estas medidas son menores para las hembras. Piel pardo amarillenta con un moteado más o menos abundante de manchas negras que difuminan su figura, con tres libreas diferentes, una con un profuso y pequeño moteado, otra con motas grandes y escasas y una tercera intermedia entre los dos anteriores. Orejas con unos largos pinceles, cara con unas enormes patillas blanquinegras que van creciendo con la edad, unos ojos enormes amarillo-verdosos y un rabo corto de unos 15 cm. de longitud, terminado en un mechón negro.

    El especialista

    En cuanto a hábitos y hábitats se trata de un felino superespecializado, que, al igual que le sucede al guepardo en la sabana africana adaptado a cazar por velocidad gacelas, ha evolucionado en un solo sentido adaptándose a un medio y casi a un único recurso alimentario. De tal modo que si el monte mediterráneo se degrada o el conejo desaparece el lince lo hará con ellos sin posibilidad de marcha atrás.

    El pelaje está diseñado para pasar inadvertido entre los matorrales por los que se mueve y no ser descubierto por los conejos a los que acecha, posee una musculatura potente y un esqueleto flexible diseñados para dar grandes saltos y poder iniciar una salida de carrera explosiva tras el acecho. Pero no mantiene por mucho tiempo la persecución para ahorrar valiosa energía. Uñas retráctiles para agarrar perfectamente al conejo y una visión nocturna muy buena, con un olfato y oído bien desarrollados.

    La especialización también se hace patente en el cráneo, cuencas orbitales grandes y situadas de tal forma que le confieren una visión estereoscópica. Dentadura típica de carnívoro destinado a cazar presas vivas y a no ser consumidor de carroña. Tiene reducido el número de piezas dentarias, tan sólo posee 26 dientes, frente a las 42 que tiene por ejemplo un lobo o un zorro con un espectro alimenticio mucho más amplio.

    Unido al monte mediterráneo y al conejo El hábitat óptimo se sitúa entre los 400 y 1300 metros de altitud y se conforma como un variado mosaico de formaciones vegetales. Bosques de encinas, alcornoques y quejigos. Diversidad de matorrales mediterráneos donde descansar y traer al mundo a su prole como jarales, brezales, tojares, aulagares y madroñales mezclados con lentiscos, cantuesos, romero y mirto. Por último, y no menos importantes, zonas de matorral abierto y praderas con hierba fresca donde pasta el conejo y que suponen un lugar de caza idóneo.

    El Lince es un especialista cazando al acecho, deteniéndose de cuando en cuando para descubrir posibles presas y cuando lo ha hecho, inicia una cautelosa aproximación ayudada por su mimético pelaje hasta un a distancia de 2 metros del conejo sobre el que se va a lanzar.

    La dieta se basa casi exclusivamente en el conejo, que supone entre el 75 y el 95 por 100 de la cantidad de alimento consumida por un lince. Las necesidades diarias de la especie son unas 800 ó 900 calorías, que coinciden con las que le proporciona un conejo adulto, del cual una vez ha dado buena cuenta de él tan solo dejando parte de la piel y quizá las patas, todo ello semienterrado. Si el hambre aprieta puede cazar perdices, aves acuáticas o palomas, incluso algún jabato o gamo de pequeño tamaño.

    Difícil de rastrear

    Para poder localizar su presencia en el monte, deberemos fijarnos en las huellas que pueda dejar en lindes y caminos, son como las de un gato, redondeadas, pero más grandes, de 6 ó 7 cm de longitud y unos 5 cm de anchura en la que no se marcan las uñas, también buscaremos sus excrementos, parecidos a los de los gatos pero casi con el doble de longitud y de unos 2 cm de diámetro, grisáceos o blancos y sin restos de semillas o insectos, sólo pelo y huesos, normalmente de conejo. Los excrementos sólo los dejará visibles en los límites de su territorio, ya que dentro de él los enterrará como hacen nuestros gatos de andar por casa.

    Son conocidas las piedras de lince, formadas por la solidificación de la orina en lugares donde marca habitualmente su presencia ante otros de su misma especie y para otros carnívoros a los que mantiene a raya, ya que donde vive el lince prácticamente no hay ningún otro carnívoro, convirtiéndose en un elemento fundamental en la cadena trófica al controlar el número de depredadores.

    Son animales solitarios, que mantienen un territorio estable y de mayor tamaño para los machos que en el caso de las hembras. El celo comienza en Enero y Febrero y es en esta época cuando más afán ponen los machos en marcar su territorio y en romper su silencio con sus extraños maullidos. Se hacen receptivos a individuos del sexo opuesto e incluso pueden cazar juntos, pero una vez se ha producido la cópula el macho abandona a la hembra y es ella la encargada de cuidar de la camada; puede parir entre 1 y 4 pequeños linces y durante los primeros meses los cambiará varias veces de ubicación para mantener la seguridad de su prole. La independencia de los cachorros tiene lugar sobre los 8 meses aunque es posible que las hijas pasen con las madres mucho más tiempo.

    Familiares cercanos

    El Lince ibérico (Lynx pardinus) no está sólo en el mundo ya que existen otras 3 especies del género Lynx sobre la tierra, como son el Lince boreal (Lynx lynx) de mayor tamaño y que se extiende por toda Europa y Asia, el Lince rojo (Lynx rufus) que habita en Estados Unidos y Méjico y el Lince canadiense (Lynx canadiensis) que se distribuye por Estados Unidos, Canadá y Alaska. Su pariente africano, el Caracal unos lo denominan Lyns caracal y otros Caracal caracal.

    Todos ellos poseen unas poblaciones más o menos abundantes en sus áreas de distribución, hecho que los diferencia del nuestro que, golpeado por todos los flancos, ve como se acaban sus días en este planeta sin que realmente se hayan hecho esfuerzos verdaderos por salvar a nuestro gato mediterráneo, aprobándose proyectos que son fatales para la supervivencia del animal y por no aplicar debidamente la ley. A este paso España tendrá el enorme privilegio de sumar a su currículum el hecho de ser el país que permitió y favoreció la extinción de una especie importantísma sobre el planeta.

    Cada vez en menos sitios

    En la década de los 60, el área de distribución del Lince Ibérico se extendía de manera continua por Sierra Morena, Montes de Toledo y Sierras orientales de Extremadura, también había grandes áreas en el Sistema Central, Sierra de San Pedro, Sierras Béticas y Doñana, es decir ocupaba casi 60.000 Km. cuadrados del territorio español. Actualmente, podemos afirmar que los únicos núcleos de población estables y en los que se da una reproducción regular son el Parque Nacional de Doñana y las sierras de Andújar-Cardeña, (Sierra Morena), estando ambas poblaciones aisladas entre sí. En el resto de su área de distribución, a falta de muestreos más exhaustivos, hasta ahora tan sólo se ha evidenciado la presencia de individuos errantes con escasa capacidad para formar poblaciones.

    Las causas que han hecho que el número de linces haya caído en picado en pocos años son múltiples y variadas: La más importante, es el alarmante descenso en las poblaciones de conejos en el campo, ya que donde no hay conejo no hay lince, así de simple. Atacadas por la mixomatosis y por la neumonía hemorrágico-vírica, se han diezmado las poblaciones del lagomorfo en prácticamente todo el territorio peninsular, incluso en las zonas de presencia estable del felino con graves consecuencias para éste. Este hecho se ha favorecido además por la intensificación cada vez mayor de la actividad cinegética y la proliferación de los vallados y de la caza mayor.

    Puede decirse que, en general, la gestión cinegética resulta pésima para la especie. Cada día más, la caza se interesa sólo por la rentabilidad económica y se masifican las fincas con animales de granja convirtiéndolos en corrales y eliminando sistemáticamente todo aquel ser que no sea herbívoro. Se instalan vallados ilegales, se abren caminos y cortaderos y se abusa del empleo de métodos no selectivos de caza como son cajas-trampa, y también de cepos y venenos. Eso cuando a algún desalmado no se le ocurre otra cosa que disparar al lince en las innumerables monterías que se dan hoy en día.

    Cada día más problemas

    La destrucción del bosque y matorral mediterráneo se ha disparado en los últimos tiempos. Ya sea por la construcción de infraestructuras de comunicación que fragmentan los hábitats y aislan las poblaciones tanto física como genéticamente, o por el crecimiento desmesurado de urbanizaciones, por los desmontes para crear tierras de siembra o ganaderas, por las canteras o por los incendios. Estas transformaciones del paisaje natural del Lince se producen además sin respetar las zonas protegidas, como las que se incluirán en la Red Natura 2000, ni las que se consideran críticas o potenciales para la especie.

    El crecimiento de infraestructuras de comunicación induce además un problema añadido, el de los atropellos. Sólo en el año 2003, 3 linces murieron atropellados en carreteras de Doñana y Andujar

    Todos estos problemas mencionados, afectan muy especialmente a Doñana y a Andújar, donde ni siquiera existe ya una distribución continua de la especie dentro de las dos poblaciones, se habla de metapoblaciones dentro de estos espacios. Las cantidades de conejo en ambos lugares, se tienen que reforzar artificialmente, ya que en amplías zonas de estos reductos, el conejo ha desaparecido por completo; existe una mortalidad elevadísima de individuos, principalmente juveniles dispersantes, a causa de disparos o caídos en cepos y lazos colocados por cazadores y guardas de fincas, o atropellados por las carreteras, se pretende desdoblar la carretera Almonte-Matalascañas y en Andujar, en pleno territorio lincero, con zonas de cría estable, existe una urbanización ilegal que pretende legalizarse intentando declarar la zona como suelo urbanizable. Ambos reductos se ven atacadas por el asfaltado de caminos en su entorno, proliferación de cultivos agrícolas y forestales de carácter ilegal, etc.

    Es por ello que, a pesar de todos los esfuerzos realizados, los efectivos de Doñana no llegan a la treintena y se percibe un descenso ligero pero continuo año tras año, lo que también refleja un peligro ya palpable: la pérdida de variabilidad genética, que puede hacer desaparecer la población definitivamente. La población de Andújar, con algo más de 60 linces adultos, augura un mejor futuro y se mantiene estable, pero cada año nacen más de una treintena de lincecitos y prácticamente su totalidad desaparece en sus ansias de colonizar nuevos territorios. Es fácil imaginar lo que ocurre con ellos: mueren tiroteados y cepeados y con ellos, y con ellos desaparece un enorme potencial poblacional para reforzar los núcleos ya existentes, para formar nuevas poblaciones y una riqueza genética enorme que mantendría lejos el peligro de la endogamia.

    ¿Futuro sin esperanza?

    Se invierte esfuerzo y dinero en el Plan de Cría Experimental en Cautividad, en estudios para la mejora de las poblaciones de conejo, en campañas de educación ambiental, en la vigilancia de las dos zonas linceras ya conocidas, etc., todo ello es necesario, pero paralelamente, ¿por qué no se emplea el mismo esfuerzo, o más, en asegurar la supervivencia de todos estos linces dispersantes que anualmente mueren? ¿Por qué no se actúa contundentemente contra los problemas diarios, permanentes y concretos que existen en estos territorios linceros, urbanizaciones, tiros, carreteras, etc., mencionados anteriormente? ¿Por qué no se hacen muestreos y estudios profundos e intensos de verdad en el resto del área de distribución de la especie, no que tan solo se limitan a Doñana y Andújar? ¿Por qué no se protegen activamente hábitats linceros de toda la vida en las que la presencia de lince es más que probable y se adecuan estos lugares para unas futuras reintroducciones, ya que con los ejemplares que existen en Doñana y Andújar su extinción es cuestión de tiempo? ¿Por qué no se aplica la ley con mano firme para el sector cinegético que sistemáticamente extermina al lince y otras especies protegidas? ¿Por qué a pesar de estar aprobado el Plan de Recuperación del Lince Ibérico en diversas comunidades autónomas como son Castilla-La Mancha y Extremadura, no se vislumbra una mejora en materia de conservación de la especie ni una implicación real por parte de las administraciones y el sector político y no se les exige que cumplan con lo acordado?

    Es indignante y desesperante ver como, aún conociendo la crítica situación del felino, teniendo los conocimientos y las herramientas necesarias para recuperar al lince, veamos con impotencia como otra especie más desaparece de nuestros montes, mientras tan solo se llevan a cabo actuaciones para parchear una situación insostenible, alargando un poco más la agonía de la especie.

    Por Juan Aceituno Limón, Roberto Carlos Oliveros Villalobos y Miguel Ángel Hernandez Soria – Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha.

    Notas

    [1] Por Juan Aceituno Limón, Roberto Carlos Oliveros Villalobos y Miguel Ángel Hernández Soria – Ecologistas en Acción de Toledo

    Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article3917.html