Ha pasado casi un año del accidente nuclear en Fukushima, y según los planes del Gobierno japonés, y de la compañía propietaria TEPCO, el desmantelamiento de los reactores tardará por lo menos 40 años; primero las barras de combustible para 2015, diez años más para la reparación de las fugas, y 30 años más para extraer el combustible derretido de los reactores.
En Fukushima hay que desmantelar por obligación, en Burgos hay que hacerlo por el empleo, por la reactivación económica, y por la seguridad de las personas y el medio ambiente.
Por Raquel Montón (@raquelmonton), responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace España.
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Blogpost por Raquel Montón – febrero 22, 2012 en 11:33

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